EL OTRO MENSAJE
Por José Antonio Ortega Ortuño
La otra tarde pensando, me detuve brevemente preguntándome, que dentro de su magia, estoy seguro que el Monte Arabí, jamás pensó que iba a crear tanto revuelo.
En esta plataforma en la que está luchando gente de todo tipo, intentando atar todos los cabos, cada uno de su padre y de su madre, han trabajado y lo seguirán haciendo personas y profesionales de toda índole, ingenieros, abogados, arqueólogos, médicos, biólogos, etc., y también mucha gente sin un perfil definido. Todos de forma voluntaria, han dedicado su valioso tiempo, para redactar memorias, informes, recursos, así como los trámites y gestiones que este inmenso tinglado conlleva.
Mi agradecimiento personal, y me permito la licencia de hacerlo también en nombre de la plataforma, #SalvemosElArabí y la comarca, gracias a todos ellos.
Pues bien hecha esta introducción, para que nadie pueda tener un triste quejido incomprendido, muchas de las personas que participaron en la manifestación del domingo, pudieron observar una chica encantadora, encima del escenario, vestida de riguroso negro, que realizó la interpretación mediante lengua de signos, de los manifiestos y el bonito cuento al concluir el acto.
Lidia Rubio, contribuyó con los ojos cerrados, con su otro mensaje, escuchó para que aquellas personas sordas, pudieran oír y agudizar sus sentidos, como un gusto de amor callado, como la